Le Cocó

No es un restaurante francés, aunque el nombre le viene al pelo. Puede parecerlo por su estética un tanto naïf, muy de la campagne, chic a rabiar, pero la realidad es mucho más sencilla. ‘Cocó’ es el apelativo cariñoso de la pareja de Esteban Arnaiz, creador de un concepto que viene a romper los esquemas del centro neurálgico de Chueca. La experiencia de Esteban en otros negocios de éxito (Cien Llaves, Bon Vivant & Co.) le han equipado con el bagaje suficiente para saber qué elementos son clave para que un local se posicione como lugar de obligada visita. Y puede parecer uno más de esos con entorno de diseño para los foodies cazatendencias, de esos tan habituales en Malasaña. He aquí la clave. Es el primero en este formato que abre muy cerca de la Plaza de Chueca, que por fin cuenta con una propuesta  con horario non stop que alegra el gusto y la vista. Marta Banús es la responsable de la imagen que proyecta este lugar, más cuidada quizá que en otros del estilo, más cálida y menos aséptica. Sus amplios ventanales dejan ver una gran barra de bienvenida, junto a la que se saltean mesas para grupo, algunas más íntimas, sillas vintage y largas bancadas con cojines. La madera es protagonista, también en las alacenas repletas de cristalerías y porcelanas antiguas que reposan sobre las paredes de cemento picado y bajo las vigas de madera. Un luminoso nos recuerda en todo momento donde estamos. El encanto se multiplica en la parte de abajo, una planta abovedada, a media luz, perfecta para reunirse entre amigos. Sigue Leyendo en Madrid Diferente…

Izakaya Han

Una taberna de Chueca en la que no hay tortilla, ni tigres, ni croquetas. En su lugar, sushis, sashimis, makis o bibimbap, en una sabrosa mezcla de Japón y Corea con estética de típico bar nipón. Es Izakaya Han (la taberna de Han, en japonés), el proyecto de Han y Mi, pareja de coreanos a los que la cocina unió en Madrid. En su local reflejan la tradición oriental en los fogones y en una original decoración, obra del equipo de Revalora, muy basada en la madera de roble y la cuerda de cáñamo. En sus paredes, además, flores de almendro y dibujos de anime, en especial de ‘El viaje de Chihiro’, la cinta favorita de Mi, que protagoniza uno de los murales del comedor (también lo encontraréis en el baño). Arriba, pequeñas mesitas y barra sobre la que sirven varios menús económicos y de buena calidad,  dependiendo del hambre que cada uno lleve y de la hora del día. Todos combinan recetas esenciales de la gastronomía nipona, especialidad de Hany, y coreana, la practicada por Mi; de hecho, los menú nocturnos llevan el nombre de sus respectivos artífices. Pedir a la carta también es posible, dejándose llevar por sus recomendaciones en opciones más atípicas como el bibimbap, un wok coreano con arroz, ternera y salsa picante, o el bulgoki, ternera marinada con salsa de soja y vegetales. En la parte más usual quizá, la japonesa, el sushi de salmón flambeado es muy recomendable, las tempuras y también la bandeja combinada que añade sashimi y kakis. Para los postres, una delicada tarta de té verde, con helado de té artesanal, según la receta personal de Mi. Sigue leyendo en Madrid Diferente…

The Concrete Company

Cowboys y westerns, leñadores, trabajadores de la minería y del ferrocarril son los culpables de que a día de hoy, casi todos y a diario llevemos la prenda más popular y resistente: los vaqueros. Esta sencilla y duradera pieza masculina inspiró a las masas que viajaban del este al oeste de Estados Unidos a imitar la estética del estilo de vida de la clase trabajadora norteamericana. Desde entonces se ha quedado en nuestros armarios pasando desde la moda de los mods, punks y hippies, hasta las celebrities y la alta costura. ¿Hay alguien que no haya llevado unos vaqueros en su vida? Y si se emplea esa tela para elaborar unos pantalones, ¿por qué no para usarla en otras prendas? Fernando García de la Calera se percató de que en el mercado se echaba en falta una sastrería bespoke que elaborara prendas desde cero y a medida usando los tejidos utilizados para jeans. Fue entonces cuando aparcó su trabajo como diseñador de ropa y tablas de skate para poner en marcha The Concrete Company, una sastrería denim única situada en Malasaña, justo al lado del taller donde trabaja su equipo, entre los que se encuentra Hugo, el maestro con el que Fernando apreció el arte de la sastrería. Viendo a Fernando no pasa desapercibida su inspiradora y cuidada estética, basada casi en un cien por cien en la cultura denim; incluso el pequeño perro que ronda por su tienda (Angus) lleva una chaqueta vaquera hecha por él que le sienta a la perfección. Desde vaqueros y camisas hasta americanas y abrigos, lo que el cliente quiera puede llevarse a cabo con sus telas de importación llegadas de Japón, Estados Unidos e Italia, y rematadas con otros materiales artesanos de la India, hilos alemanes o cuero español. Lo suyo es producción artesanal y personalizada. Sigue leyendo en Madrid Diferente…

Mama Campo

De la tierra a la mesa pasando por un supermercado propio. El concepto que presenta Mama Campo es pionero en Madrid, no solo por el hecho de que restaurante y tienda están interconectados y se nutren mutuamente, sino porque además lo hacen con materias primas ecológicas provenientes de pequeños productores, seleccionados personalmente por Nacho Aparicio y su socio, David Yllera de la Concha. Todos, como no podía ser de otro modo, de una calidad excelente. Son dos negocios en uno. Tres, si contamos que van de la mano con La Cocinita de Chamberí, el espacio de nutrición infantil. Y los tres en torno a la Plaza de Olavide. Existe la opción de comprar y llevar a casa una variedad de verduras, especias, pastas, carnes, conservas y hasta alcoholes nacidos en cultivos naturales, sin presencia de químicos y a un precio que se equipara al del común de los mercados. Y es que esa era la idea inicial de Nacho, acercar a la gente los buenos productos y quitarles el miedo a lo ecológico en cuestión de costes. Si no nos apetece cocinar, no hay problema. Dani Larios (ex chef del estrellado El Pirata en Londres) lo hace por nosotros apenas a unos pasos de la tienda. Sigue leyendo en Madrid Diferente…

El Aperitivo del Corazón

En la frontera entre Antón Martín y Lavapiés aún se puede respirar un verdadero y auténtico ambiente de barrio. El Aperitivo del Corazón es prueba de ello: un bar con sabor de antaño que Enrique Fernández y Antonio Péa (también artífices de El Corazón, en la vecina Santa Isabel) han adaptado al nuevo ritmo de las gentes de la zona, creando una versión cosmopolita y atractiva de las tascas castizas. No se han roto la cabeza con reformas, pues su intención era dotar al local de un aspecto y filosofía más contemporáneos sin que perdiera su estética original. Sí se han tomado, en cambio, su tiempo para rascar la superficie y encontrar unos azulejos setenteros o descubrir una pared de ladrillo, así como para recuperar algunas antigüedades como las lámparas y otro mobiliario donados por Doña Ángeles, la tía de su amigo Eulalio. Su propósito es hacernos recordar los bares que visitábamos de niños con nuestros padres o abuelos y que podamos disfrutarlos al igual que lo hacían ellos. Un lugar donde saben lo que es ‘una caña bien tirada’ (acompañada de su correspondiente tapita), donde podemos parar a tomar el botellín de Mahou antes de recogernos en casa, o quedar con los amigos a tomar el vermú: Miró de Reus, de grifo y con sifón, como tiene que ser. En su cocina solo se utilizan productos que vienen del mercado y los comercios del barrio, por eso aquí cobra más sentido que nunca el término ‘platos caseros’: tortilla de patatas (hecha al momento); sardinas ahumadas con aceite de oliva; revuelto de salmón y gulas; ensalada de tomate, ventresca, pimientos y queso de cabra o solomillitos al Pedro Ximénez . No falta algo de laterío fino (también para take away) y, cómo no,  los callos ‘de Lola’, hechos por la madre de Enrique que cada miércoles se deja caer por allí para proveer de su plato estrella a los asiduos al bar. Están increíbles acompañados con el pan del Museo del Pan Gallego, que en El Aperitivo sirven tostado y con un chorrito de aceite de oliva. Sigue leyendo en Madrid Diferente…

Madrid es Negro 2014

El pasado sábado tuvimos el placer de disfrutar del concierto de clausura de la cuarta edición del Festival Madrid es Negro en la Sala El Sol. Motown Soul Revue con The Groovin’ Flamingos con una gran cantidad de invitados sobre el escenario, como Alberto Anaut, Cris Lopez, Susana Ruiz, Celia Carballo, Maika Sitte y los coristas Blanca De La Plaza, Susana Rubio y David Ojaldre.  Todo ello retransmitido por streaming gracias a Silent Drop.

Kramer*

Si eres de los que le va la marcha y ya has pasado de la treintena seguramente estarás buscando el sitio perfecto al cual volver cada vez que te apetezca quedar con tus amigos.; uno de esos lugares donde se quedan con tu cara y con tus gustos. ¿Cierto? En la Plaza de las Comendadoras, escondido en una esquina, se encuentra Kramer*, el lugar idóneo donde descansar y tomarte esa caña o copa después de una larga jornada en el trabajo. La actriz Patricia G. Méndez, también dueña del vecino Café Moderno, adquirió el antiguo local del Café de las Comendadoras y le dio los toques necesarios para atraer a una clientela de intelectualoides y canallas al barrio que buscan algo más allá del postureo de Malasaña. Consciente de que hay vida social más allá de los fines de semana, Patricia ideó un bar con ambiente de club en el que la gente pueda relajarse, hablar, conocerse y crear amistades. Para ello instauró la celebración de mitad de semana, o ‘Midweek‘:  la fiesta empieza a primera hora de la tarde con su oferta de cervezas (la muy madrileña Mahoy), cubatas de los de toda la vida, mojitos, caipirinhas y una mesa con aperitivos caseros cortesía de la casa para matar el gusanillo de mitad de la tarde. Más tarde, la noche coge ritmo con el dj Luis Prosper como selector de temas que pasan del swing al jazz, lounge, space age pop o french beauties. Los viernes es el turno de los fans de la música internacional de los 80 y 90 con la fiesta ‘Friday I´m in Love’, al mas puro estilo ‘The Cure’. Y para terminarla semana por todo lo alto, la fiesta ‘These Are The Good Times’, una noche repleta de música disco, electrónica y pop. Sigue leyendo en Madrid Diferente…

Camarote Bubbles

Camarote Bubbles es el sitio del recreo. Este completo espacio para familias en la Ronda de Segovia tiene la virtud de ser la respuesta necesaria en la mayoría de las situaciones con niños. Es librería, papelería y juguetería; tiene un amplio local en el que se puede jugar libremente mientras los padres toman algo; programa actividades lúdicas, talleres y cuentacuentos y además, celebra fiestas de cumpleaños personalizadas con multitud de detalles. Camarote Bubbles lo da todo. Al entrar, destaca su luminosidad y su cuidada decoración en blanco. Las altísimas estanterías están repletas de juguetes de madera, creativos, manualidades y libros desde los 0 a los 16 años. Sonia Royo y su compañera Alicia eligen productos europeos muy especiales de marcas como Jano, ThinkFun, Vilac, Goki, Topmodel, Wooky o Classic Toys. Enfrente de los estantes, un rincón lleno de cojines invita a padres e hijos a sentarse a leer o jugar. Bubbles es el hermano pequeño del vecino bar Camarote Vintage y los padres pueden traer bebidas de ahí o incluso, si los niños son algo mayores, dejarles jugando mientras pican algo en Vintage. Sigue leyendo en Madrid Diferente con Niños

Dabbawala

Dabbawala significa literalmente ‘el que lleva una caja’. Se llama así a algunos empleados de la ciudad india de Bombay cuyo principal negocio es llevar la comida recién cocinada por los familiares de los trabajadores hasta las oficinas -generalmente a las afueras-, devolviendo después las cestas vacías usando varios medios de transporte en una suerte de cadena humana. Dabbawala, en Madrid, no es un restaurante indio, aunque pueda parecerlo. El nombre se le ocurrió a Luca Rodi y Pablo Tamargo porque, al fin y al cabo, ellos también cumplen la función de servir una excelente comida a empresarios, familias y todo el que cruce sus puertas en el barrio de Chamberí. Comida, concretamente, con una fuerte base española y un elegante entorno Art Decó a base piezas reutilizadas, columnas vistas y suelos hidráulicos de comienzos del siglo pasado. Sigue leyendo en Madrid Diferente…

Saporem – Cakes & Tonics

La semana pasada realizamos una sesión fotográfica en el restaurante Saporem para la promoción de su nuevo menú Cakes & Tonics. La carta, que lleva el nombre Fashion Cakes & Tonics, en la que se presentan 17 combinaciones de tarta más gintonic/vodkatonic se ha elaborado teniendo en cuenta las preferencias de 17 blogueros del mundo de la moda. Cada combinación figura en el menú con el nombre del Blog en cuestión. Os dejo algunas de las fotografías en la terraza de Saporem, todas ellas posibles gracias a la inestimable ayuda de Diego Estepa.